emma @ 30/06/2010
SOCIEDAD TRANSGRESORA
ARTÍCULO PUBLICADO EN EL DIARIO DE FERROL EL 26 DE JUNIO DE 2010
ESCRITO POR EMMA GONZÁLEZ ÁLVAREZ
El pasado miércoles se produjo el segundo accidente ferroviario más grave en España en los últimos treinta años. En 2008, treinta y cinco personas fueron arrolladas en España por un tren, según la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios.
Además, se constata que el 96% de los accidentes con víctimas mortales “tuvieron su causa en el comportamiento indebido de personas ajenas al ferrocarril”, según el informe de la comisión. En este caso, el accidente se produce en plena verbena de San Juan, poco después de que el grupo, compuesto por una treintena de personas, bajara de un convoy de cercanías y se dirigiera a la playa cruzando las vías.
De nuevo volvemos al manido tema de la seguridad, imprudencia, señalización de accesos, exceso de velocidad, etc., etc. De la información vertida se revela que el tema se centra principalmente en la imprudencia, algo que se repite de forma demasiado constante.
La seguridad, la prevención o la vigilancia no son suficientes y quizá debamos preguntarnos por otro tipo de hipótesis.
El lugar contaba con una señalización que estaba bien hecha y tenía un servicio de megafonía que indicaba que no se deben cruzar las vías.
Adif recuerda que, en todo caso, el cruce de las vías está prohibido. Sin embargo los vecinos de la zona sostienen que en esta zona ha habido más accidentes, ya que los pasajeros suelen cruzar las vías directamente haciendo caso omiso de los pasos existentes.
Se inicia ahora la vía legal, donde con el tiempo se podrán depurar responsabilidades a la hora de valorar cual fue el detonante o si confluyeron varios factores en el resultado dañoso. Con independencia de ello, este tipo de actuaciones no son aisladas.
Existen otros lugares en nuestra geografía donde se cruzan las vías por zonas de fácil acceso en lugar de hacerlo por los pasos habilitados al efecto. Incluso, son frecuentadas por chavales, que hacen apuestas, se recrean en su suerte, juegan en las vías, desafían al tren para ver quién es más rápido o se quedan a charlar. Somos una sociedad transgresora.
Amamos el riesgo y obviamos que el factor humano es la causa más directa en la causación de accidentes.
La noche más corta del año se convirtió en noche de luto para muchos. Fue un accidente terrible que, a priori, pudo evitarse.
